viernes, 9 de marzo de 2018

¿Que tal si aprendemos de indígenas y campesinos?


 Cocora

A propósito de la superpoblación que ataca al Valle de Cocora por cuenta del turismo desbordado, se hace necesario establecer algunas regulaciones que apunten al menos  reducir el impacto que al sistema produce la sobrecarga de humanos y autos.

En en nuestro país hay algunas experiencias bien interesantes:
  1.        Los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, en varias ocasiones han cerrado el acceso al público a los lugares que para ellos son sagrados.
  2.        En el 2016 los campesinos de los pueblos del Cocuy y Guican cerraron  el acceso a la Sierra Nevada del Cocuy, pues sus fuentes de agua estaban amenazadas, a este movimiento se sumaron los pueblos indígenas u’wa.
  3.        Cormacarena, una comunidad de la Macarena, en varias temporadas han clausurado el ingreso a Caño Cristales, una de las maravillas colombianas igualmente atacadas por el turismo desmedido, y ante la necesidad de cuidar el parque por la reducción del caudal de agua.
Son solo algunos ejemplos de comunidades que quieren cuidar los recursos naturales, algunos acudiendo a sus creencias ancestrales, otros de manera organizada expresan su hastió a las romerías. 
Entonces vale la pena plantear algunos interrogantes:
¿Nos afecta a todos los quindianos este problema o es solo un problema de Salento?

¿Cuándo nuestra comunidad quindiana va a tomar decisiones  al respecto del daño que hacemos al Valle de Cocora y en general toda esta zona?

¿ y qué tal si aprendemos de indígenas y campesinos?