martes, 29 de octubre de 2019

Docentes que se manifiestan de manera clara en el Consejo Superior

TEXTO CONSEJO SUPERIOR 28 DE OCTUBRE DE 2019

Buenas tarde señores consejeros.

En esta ocasión voy a referirme de manera sintética a las razones fácticas por las cuales este honorable Concejo debe retirar del cargo de rector al señor Carlos Prasca Muñoz.

1. Su accidentado nombramiento el cual no tuvo en cuenta los pasos y procedimientos establecidos en la institución. Solo hay que recordar que él llego a la rectoría con un fallo de tutela exprés cuestionado que habilitó a un representante de los gremios que no podía votar y que con dicho voto espurio fue escogido rector ilegítimamente y contra la voluntad de los estamentos universitarios, que se oponían a su llegada.

2. La nunca aclarada certificación de experiencia docente de dos (2) años que él presentó en su debido momento para poder cumplir con los requisitos mínimos, de la cual hay muchas dudas. Esto nunca se ha aclarado y también deslegitimó su llegada.

3. Sus promesas de campaña incumplidas, así como sus falsas declaraciones de que iba a crear 12 programas profesionales nuevos y la creación de dos (2) facultades, la de Salud y la de Agronomía y Veterinaria. A la fecha solo acusa haber radicado la solicitud del programa de Medicina la cual no tiene fecha de visita y por supuesto no posee el registro calificado.

4. La forma chambona como mintieron al CNA para lograr la acreditación, pues de las 76 recomendaciones (mejorar resultados de las pruebas Saber Pro, hacer nuevos concursos docentes de tiempo completo, mejorar la segunda lengua, poner en practica la gobernabilidad que los pares no encontraron, dotar a la Universidad de recursos académicos y de docencia para mejorar el servicio etc.) que había hecho el CNA en la anterior solicitud de acreditación, casi ninguna se había cumplido al momento de la nueva visita de pares y aun hoy. Por ejemplo, ¿cuál gobernabilidad?

5. Los repetidos malos manejos presupuestales que año tras año viene practicando el señor rector y que este servidor ha denunciado en este Consejo sin ser escuchado. Faltas presupuestales que comprometen el gasto y la solvencia financiera al largo plazo y que el promotor de la 550 tampoco ha escuchado. Por ejemplo, presentan un presupuesto inicialmente con un gasto pequeño de órdenes de prestación de servicios OPS y luego en la ejecución trasladan recursos de otros
rubros y terminan multiplicando por 5 el gasto en OPS, el cual es un gasto que les produce réditos políticos a algunos ya que la Universidad pone concejales y representantes a la cámara. Así mismo, los traslados no autorizados de rubros terminan por desfinanciar gastos importantes para el desarrollo de la docencia como es el gasto en mantenimiento de bloques, aulas, laboratorios, etc. De igual forma el gasto en inversión de recursos de vigencias anteriores ha sido casi nulo y a la fecha no ha existido ninguna inversión y sin explicación, salvo que hayan agarrado esos recursos y los hayan licuados como recursos de caja y girados en gastos generales lo cual sería un delito. De esto nada se sabe.

6. El haber utilizado la nómina de la universidad como un instrumento para nombrar en cargos de libre nombramiento y la las mencionadas OPS, personas sin la formación y la experiencia en el sector de la educación superior que parecen que obedecieran más a recomendaciones políticas de un grupo político que a la escogencia racional de una burocracia seria e instruida.

7. El archí conocido escándalo por agresión sexual y de género en que está envuelto el señor rector que trascendió las fronteras del país y que sin que este Consejo se sonroje y lo destituya así sea solo por conducta inmoral la cual por sana lógica su superior jerárquico lo debería apartar del cargo.
Aun sabiendo, que la Procuraduría lo procesó sin sentencia aun, por faltas disciplinarias dado que una de las obligaciones de los funcionarios públicos debe ser guardar compostura, decoro, gallardía, ética y respeto ante sus subalternos y Prasca no lo hizo. Pues utilizo los bienes públicos escritorios y mesas de la sala de juntas para practicar sus actividades y satisfacer sus apetitos sexuales, por lo menos eso está acreditados en las conversaciones del el con la estudiante que son de dominio público. Eso es uso indebido de los bienes públicos.

8. La modificación inconsulta (de los estamentos docentes) del sistema de admisión en la Universidad y que el actual ha mostrado no ser trasparente.

9. El deterioro de la infraestructura física, salones sin pupitres, sin mesas para docentes, sin aires, baños dañados y lo más crítico la Facultad de Bellas Artes tirada literalmente en el piso y dando clases en salones alquilados por toda la ciudad.

10. La forma como se adelanta la presentación de una nueva propuesta de planta de cargos administrativos en la Universidad. No obedece a un estudio sistemático, moderno, real, de costos y beneficios y eficiente.

11. La poca credibilidad que el rector tiene en los ámbitos universitarios locales y nacionales y el daño al buen nombre de la institución forjada en muchos años y
que el rector Prasca destruyó. Muchos docentes les da pena decir que son de la Universidad de Atlántico por la burla y comentarios jocosos a los que son sometidos.

12. La polarización y estigmatización a la que el rector Prasca ha llevado a la institución. Resulta preocupante y extraño que desde que el rector fue reintegrado por la Procuraduría, se han desatado unos falsos positivos en la Universidad, los cuales nunca en la historia de la institución se habían presentado. Bombas implantadas en los baños de estudiantes en la madrugada cuando la universidad está en manos de la empresa de vigilancia y de la administración. El hallazgo de explosivos en los laboratorios de Ciencias Básicas para inculpar a docentes de las futuras acciones. Incendios de salones de clase y daños al curto de energía y aires acondicionados en momentos en que no hay nadie en la Universidad. Ingreso de pandilleros del corregimiento de la Playa armados de palos y machetes a agredir a tomistas pacíficos, así como el ingreso de los mismos a la Universidad cuando hay disturbios para que estos rompan vehículos de docentes y administrativos, así como daños en la cafetería de estudiantes. Todo el mundo en la Universidad sabe que detrás de estos hay empleados y hasta vicerrectores.

Todo esto lo hacen con un propósito perverso de culpar a los estudiantes y docentes, ordenar el ingreso de la fuerza pública y de los servicios de inteligencia para perseguir sin razón alguna a los opositores de él, que no por opositores son terroristas tal como el señor Prasca nos graduó en declaraciones a los medios. Aun a sabiendas que esta universidad s objeto de reparación por los asesinatos cometidos en al pasado de manera.

13. Prasca es un mentiroso y no merece la confianza del Consejo Superior. Pues mintió e involucró al Ministerio de Educación y a la ministra María Victoria Angulo cuando dijo que el Ministerio lo había autorizado a ingresar la fuerza pública y luego la ministra lo desmintió. Mintió y enredo al Consejo Académico cuando dijo que este cuerpo colegiado lo había autorizado al ingreso de la fuerza pública y luego los representantes de los docentes en dicho Consejo, Javier Roldan, Carlos García Álzate y Efraín Llanos lo desmintieron públicamente. Será acaso que todo esto se hace para tratar de mantenerlo en el cargo cuando ya no tiene ni gobierno ni confianza.? Asimismo, le mintió al gobernador pues no le dijo la verdad de quienes son los que incendian e implantan bombas en los baños de la Universidad. Señores la confianza a quien se la entregamos se ha roto no merece que lo depositemos nuevamente en él.

POR TAL RAZON LE SOLICITO AL HONORABLE CONSEJO SUPERIOR:

1. Separe del cargo de manera definitiva al señor rector CARLOS PRASCA MUÑOZ por las razones fácticas expuestas y las que ustedes ya conocen.

2. Que de encontrar una salida a la crisis institucional de la Universidad los actores internos continuaran con el cese de actividades que llevaría a la parálisis institucional y a que el gobierno nacional y el Ministerio de Educación en particular a asumir el costo político de la terquedad de mantener a un funcionario sin gobierno y deslegitimado interna y externamente.

3. Que el Ministerio de Educación designe un funcionario del Ministerio como rector encargado mientras se surte el nombramiento en propiedad de un nuevo rector.

Universitariamente;

Roberto Enrique Figueroa Molina
Representante de los Profesores
Consejo Superior
Universidad del Atlántico

viernes, 25 de octubre de 2019

LA CORRUPCION EN LA UNIVERSIDAD

La corrupción universitaria es más vieja de lo que parece

"La lucha contra este fenómeno hay que darla, pero primero examinando nuestro grado de responsabilidad, ya por acción o por omisión"

 La corrupción universitaria es más vieja de lo que parece
Foto: Pixabay
Las recientes marchas de los estudiantes contra la corrupción son entendibles por el malestar que provoca el mal uso de los recursos físicos o financieros por parte de los directivos universitarios, pero no dejan de llamar la atención las paradojas y contradicciones que aparecen cuando de luchar contra ese problema se trata. Lo primero para recordar es que hablamos de un fenómeno muy viejo de nuestra historia patria y que cada vez más viene afectando, a todas las instituciones de este país. En segundo término, en el sistema universitario, la corrupción no surgió este año, lo que pasa es que, como ha tenido tantas formas de sobrevivir, las personas prefieren hacerse las desentendidas, para no sufrir las consecuencias del control social que hay sobre los sujetos que intentan destaparla.
Aunque las universidades privadas se diferencian de las públicas porque son unidades de negocio, juntas comparten el hecho de ser entidades estructuradas como entes feudales, donde son las jerarquías de poder económico y nobiliario (con títulos) las que, imponen su voluntad y en las cuales la democracia no pasa de ser una consigna de buenas intenciones. Gracias a la ley treinta en las universidades públicas los que mandan en los concejos superiores son unas aristocracias conformadas por empresarios de apellidos de alcurnia, delegados del gobierno nacional y sus fieles servidores de la clase media, los politiqueros regionales y el profesorado. Dichas aristocracias ponen los rectores-reyezuelos y se reparten los dineros públicos en formatos de honores, contratos, convenios y otros beneficios. Lamentable decirlo, pero para eso es que sirve la famosa autonomía universitaria y no para tomar distancia del modelo de educación que dictan los burócratas neoliberales del ministerio.

Luego vienen en un nivel inferior los vicerrectores-príncipes de la administración y, aparte están, los señores sabios de la mesa redonda del consejo académico haciendo el coro. Más abajo se ubican las facultades donde los decanos ofician como pequeños condes manejando en su condado, un presupuesto que les sirve para manipular la clientela de sus fieles servidores, los profesores temporalmente rasos, la masa de profesores eternamente temporales y a los estudiantes que ofician de monitores.

Aunque he simplificado el orden institucional lo que se quiere señalar es que el despilfarro, el tráfico de influencias y de prebendas (como las becas, viajes, publicaciones, comisiones de estudio, reconocimientos, asesorías, proyectos etc.), son cosas que funcionan estructuralmente y frente a las cuales, nadie dice nada, porque el respeto al poder es lo más sagrado. Asimismo nadie quiere tropezarse con los intereses de los demás para no afectar de pronto, sus propias posibilidades futuras de acceder a un cargo directivo o a su parte del pastel.

Las universidades no están pensadas para generar la igualdad social como predican muchos, pues básicamente están conformadas por profesores y estudiantes que luchan por el ascenso social y de los cuales muchos están dispuestos a hacer lo que sea necesario para lograr ser reconocidos como integrantes del sector dominado de la clase dominante y disfrutar de sus nuevos gustos refinados. Es por esto que la mayoría de los profesores para mejorar los ingresos y entrar a figurar como sacerdotes distinguidos de una parcela del saber-poder, en los últimos años se han preocupado por escribir y reescribir artículos, publicar informes de pacotilla de dudosos proyectos de investigación y por montar microempresas grupales de posgrados. Entre tanto, los pregrados se han hundido en la mediocridad por no corresponder a las lógicas de nuestro tiempo que están regidas por la rentabilidad económica, la competitividad tecno científica y las mediciones de los “ranking” internacionales.
De otra parte están los trabajadores que no se han quedado atrás, en eso de jalar de la piñata presupuestal y están logrando prebendas que no tienen otros funcionarios del Estado. Lo triste es que a pesar de ello no se les puede llamar la atención por sus ineptitudes o falta de compromiso laboral, pues rápidamente corren a escudarse en sus organizaciones sindicales.

De los vendedores informales, que roban servicios públicos y ofrecen software pirata dentro de los campus, participan democráticamente todos los de la comunidad universitaria, sin que eso de fomentar la ilegalidad ruborice a alguno, mucho menos a los entes de control del Estado, porque las personerías o contralorías también están integradas por las mismas fichas de los politiqueros regionales.

Y por último están los estudiantes que inician su proceso formativo en ese sistema educativo basado en la competitividad, aprendiendo, en consecuencia de las prácticas del chancuco, el plagio y el pago de trabajos académicos, para poder ser los primeros en lograr los reconocimientos, las becas y la titulación que supuestamente les abrirá las puertas al mercado laboral.

De manera que marchar contra la corrupción me resulta un tanto difícil sobre todo cuando uno se entera que en los procesos de designación de rector, profesores, estudiantes, politiqueros y el gobierno, sin ningún asomo de vergüenza, son las que eligen y reeligen a las camarillas rectorales corruptas.

Por todo los argumentos desarrollados, diríase que la lucha contra la corrupción hay que darla, pero primero examinando nuestro grado de responsabilidad, ya por acción o por omisión.

Por: cesar arturo castillo parra octubre 18, 2019

En: Vea el articulo en la-corrupcion-universitaria-es-mas-vieja-de-lo-que-parece/

 

martes, 8 de mayo de 2018

Que el festejo no impida ver las falencias.

Por estos días estamos saboreando las mieles del triunfo con la renovación de acreditación de calidad de nuestra licenciatura y la certificación de calidad de la Universidad.

Indudablemente son días felices, son días de festejos y celebraciones en una especie de euforia colectiva, que toca a toda la comunidad académica y en general a la sociedad quindiana.

Pero, en medio de este festejo es importante no perder la cordura.  Aún en estado de resaca, debemos pensar que la acreditación de la Universidad es por 4 años, pero un año antes hay que entregar documentación para renovación por tanto son solo tres años en los cuales hay que emprender acciones mejoradoras. De esos tres años ya se agotó un mes de festejo. Y como es sabido, tal como en las competencias ciclísticas, entre más se asciende más difícil es hacer diferencia con respecto a las mediciones anteriores.

Ahora bien, en nuestro programa, si bien es cierto estamos de jolgorio por alcanzar por un mayor periodo de tiempo la renovación de la acreditación, es importante no bajar la bandera y analizar un poco más a fondo.

La renovación de la acreditación de calidad se da por  varias razones entre ellas una participación colectiva de docentes que ha permitido engrosar los indicadores de investigación y extensión, por la formación de docentes y por la producción académica, que de igual manera ha mejorado las estadísticas. Todo ello soportado por un grupo de acreditación que de manera juiciosa, año tras año, e ítem por ítem,  ha estado pendiente del seguimiento de este proceso.

Pero, y acá viene lo interesante de este análisis, no podemos perder de vista las falencias que se tienen y que, por no hacer de aguafiestas, ninguno se atreve a mencionarlas. Quiero llamar la atención en aspectos susceptibles de mejorar, en nuestras debilidades, en lo que sucede cuando el tapete rojo de las visitas de pares no está tendido.

Nuestro programa de calidad, en una Universidad de calidad tiene problemas, le invito a pensar en algunos de ellos, vale la pena plantear algunos interrogantes como:      
  • Cuando lo típico ha sido recibir en el programa a quien se presente, ¿Que hacer para mejorar la selección de estudiantes?. ¿Qué estrategias permitirían una mayor demanda del programa para mejorar la selección?
  •  Es sabido, que nos hemos cubierto con el manto de la didáctica y la pedagógica para justificar las falencias en matemáticas,  ¿Cómo mejorar la calidad de la formación en matemáticas?
  •  En algunos cursos que se ofrecen en diferentes programas, los estudiantes de nuestra licenciatura son vistos como “ciudadanos de segunda” dado el nivel que se maneja frente a otros programas. ¿Cómo lograr que los estudiantes de matemáticas tengan el nivel que deben tener en un programa donde las matemáticas son objeto de estudio?.

  •  ¿Cómo luchar contra el paternalismo que propicia la mediocridad en la formación?
  •  ¿Cómo hacer que algunos docentes dejen de ser indiferentes a las actividades, políticas, planes y en general a la vida activa de la licenciatura en Matemáticas?
  • La financiación de los proyectos de investigación se ha convertido en una competencia entre docentes  grupos de investigación ¿Cómo mejorar la participación en el  presupuesto de investigación?
  • Ante una reducción sistemática de dinero para las salidas, ¿Cómo mejorar el presupuesto de movilidad de docentes y estudiantes?
  • ¿Qué hacer para que las matemáticas como área sean gestionadas bajo el concepto de departamento?
  • Es sabido que nuestros docentes están en tiempo de jubilación, entonces ¿Qué hacer para fortalecer el colectivo de docentes de planta?
Estos interrogantes no necesariamente tienen respuesta trivial, o mejor la solución no es una solución fácil de implementar, muy seguramente se requiere de un equipo de trabajo, de exigir a los organismos de administración y de tocar los corazones de todos, absolutamente de todos, para buscar el mejoramiento continuo que exige un programa de calidad. Por eso pasada la resaca de la celebración que empiece la acción.

EDGAR JAVIER CARMONA SUAREZ
Docente


viernes, 9 de marzo de 2018

¿Que tal si aprendemos de indígenas y campesinos?


 Cocora

A propósito de la superpoblación que ataca al Valle de Cocora por cuenta del turismo desbordado, se hace necesario establecer algunas regulaciones que apunten al menos  reducir el impacto que al sistema produce la sobrecarga de humanos y autos.

En en nuestro país hay algunas experiencias bien interesantes:
  1.        Los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, en varias ocasiones han cerrado el acceso al público a los lugares que para ellos son sagrados.
  2.        En el 2016 los campesinos de los pueblos del Cocuy y Guican cerraron  el acceso a la Sierra Nevada del Cocuy, pues sus fuentes de agua estaban amenazadas, a este movimiento se sumaron los pueblos indígenas u’wa.
  3.        Cormacarena, una comunidad de la Macarena, en varias temporadas han clausurado el ingreso a Caño Cristales, una de las maravillas colombianas igualmente atacadas por el turismo desmedido, y ante la necesidad de cuidar el parque por la reducción del caudal de agua.
Son solo algunos ejemplos de comunidades que quieren cuidar los recursos naturales, algunos acudiendo a sus creencias ancestrales, otros de manera organizada expresan su hastió a las romerías. 
Entonces vale la pena plantear algunos interrogantes:
¿Nos afecta a todos los quindianos este problema o es solo un problema de Salento?

¿Cuándo nuestra comunidad quindiana va a tomar decisiones  al respecto del daño que hacemos al Valle de Cocora y en general toda esta zona?

¿ y qué tal si aprendemos de indígenas y campesinos?



miércoles, 31 de mayo de 2017

Doctorado en Ciencias de la Educación - Linea de formación INFORMÁTICA EDUCATIVA


El Doctorado en Educación abre nuevas líneas de investigación. Educación Física e Informática educativa son las nuevas alternativas de formación doctoral en la Universidad del Quindío. Las inscripciones están abiertas.