Las TIC, no
cabe duda influyen en todas las actividades de la vida moderna, gracias a ellas se pueden hacer laboras que
antes eran imposibles. La educación no es una excepción, es posible ahora
manejar de una forma eficiente toda la gestión educativa: Registros, notas,
certificaciones, horarios, etc.
Pero si la
vida cambia, ¿entonces por qué insistimos en continuar con los mismos procesos
de hace 50 años?. ¿Por qué continuar con modelos obsoletos de gestión educativa
y gestión de los aprendizajes?
Basta solo un
ejemplo para ilustrar el tema. La Universidad del Quindío atraviesa por una
crisis originada en la escasez de aulas de clase. Es un hecho evidente, es un
sentir de estudiantes, docentes y administrativos la falta de espacio. La
solución que ha propuesto la administración es construir un bloque de aulas,
proyecto que se dilata y se dilata. Vale la pena entonces enfocar la discusión
en el modelo que estamos utilizando para la formación.
El sistema
actual (Obsoleto) está diseñado de tal manera que la gran mayoría de los cursos
se abordan en 60 horas, en sesiones de 4 horas semanales. Este parámetro fui
fijado mucho antes de que las TIC se introdujeran en nuestras vidas. Pero, si, el 60% de la población colombiana
tiene acceso a Internet, si las bibliotecas ahora son digitales, si la información ya dejo de ser patrimonio
de una élite, ¿Entonces porque continuar
con el mismo modelo, que no dudo, existe desde la creación de la Universidad?.
En la
Universidad del Quindío se ha pasado a la virtualidad en algunos programas y
cursos, pero existe mucho por hacer aplicando las TIC en la formación presencial,
al margen de la ya probada potencia de las TIC en el aprendizaje.
Volviendo al
tema de la escasez de aulas, en el uso de las TIC está la solución. En vez de
espacio físico, a lo mejor lo que requerimos ciberespacio y ese sí que es
ilimitado. Algunas de las cosas que se pueden hacer son:
1. Un
sistema ágil y flexible de asignación de
aulas. Actualmente se desperdicia mucho espacio por ausencia de docentes,
actividades extracurriculares, asistencia a eventos, practicas extra clase, aulas
grandes para grupos pequeños y viceversa,
y todo ello porque el sistema no permite reasignar aulas de acuerdo a las
necesidades.
2 . Reducir
las sesiones de una hora a 45 0 50 minutos .Aclarando que no se trata de
trabajarmenos, sino de utilizar esos espacios para el trabajo en la virtualidad.
3.
Reducir
el número de horas por curso. En vez de cursos de 60 horas tendríamos espacios
académicos de 50 horas (por ejemplo). Recordemos que eventos como: Entrega del
programa, presentación del programa,
presentación del profesor, ver videos, lecturas
en clase, discusiones en clase, asignación de trabajos en grupo, y muchas otras
actividades se pueden realizar en línea sin necesidad de
requerir un aula. El estudiante empezaría el curso con el pleno conocimiento de
los contenidos, metodologías, material que se utilizará, etc. Para ello todo curso que se ofrezca en la
Universidad debe estar en la plataforma virtual, tal como lo han hecho varias
universidades (insisto, en la modalidad presencial).
4. Ampliar
los horarios. Clases desde las 6 am, propuesta que ya se ha mencionado en la
Universidad, pero por ejemplo es posible también pensar en biblioteca y otros
servicios 24 horas.
5. Implementación
de aulas para teleconferencias ello permite que estudiantes sigan la clase
desde su casa.
6. Masificación
del uso de la red RENATA, actualmente patrimonio exclusivo de unas personas en
la Universidad.
7. Impartir
cursos completos a través de mlearning, es posible implementar algunas acciones
en la vía de mejorar las comunicaciones entre estudiantes y profesor.
8. Ofrecer
cursos de asistencia masiva (200 o 300 estudiantes) utilizando bLearning.
Actualmente se ofrecen cursos que son comunes a todos los programas, tales como
Constitución Política, Ética, Creatividad Empresarial y Medio Ambiente, entre
otros, los cuales se imparten a todos los estudiantes de la Universidad. Se
recomienda las clases magistrales o conferencias y asesorías se haría la parte
presencial y se combinaría con el seguimiento virtual (Tareas, talleres,
asesorías, evaluaciones). Este sistema permite de un lado unificar criterios en
estos cursos, y de otro mejorar la calidad de las conferencias pues se puede
contratar expertos externos, que harían la función de conferencistas y los
docentes harán la tutorización de los cursos. Igual sucede en las facultades,
pues existen cursos comunes para todos los estudiantes de la Facultad. Este
sistema ya se ha implementado en varias universidades con éxito.
9.
Utilización
eficiente de la red de televisión que se ha instalado en la Universidad
10. Ampliar la oferta de cursos intersemetrales o
cursos de verano que hasta ahora se ofrecen de manera tímida.
Estas
son algunas ideas expuestas de manera general, obviamente cada una requiere
mucha discusión, cambio de mentalidades, transformaciones y toma de decisiones pero, estoy seguro que tenemos a la mano las
herramientas para resolver el problema de espacio. Lo otro será, esperar a que
algún día tengamos que prescindir de la cancha de fútbol para construir otro
edificio.
¿PARA QUE LAMENTARNOS DE FALTA DE ESPACIO SI TENEMOS EL CIBERESPACIO?
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